Colombia

Un día de campo (Colombia)

PROYECTO DE TESIS DE PREGRADO

Manuel Lozano Varela (Universidad de Externado)

Análisis de subsistencia y selección de recursos en Punta de Pájaro, un posible yacimiento del Formativo temprano: Ciénaga de Guájaro, Atlántico

Faltan 10 minutos para las 6:00 am, despierto en una hamaca y pienso al igual que días 1anteriores que soy privilegiado al poder estar viviendo un sueño y aún más que este sea mi futuro, ya que es la profesión que escogí. No soy médico, ni arquitecto, ni piloto de Fórmula Uno, ni futbolista del Liverpool de Inglaterra, soy Arqueólogo y aunque el 90% de las personas que he tratado en mi vida no supieran que significaba ser arqueólogo de mi boca lograron enterarse que soy feliz, que viajo todos los días sin tener máquina del tiempo a lugares que habitó el hombre en diversas temporalidades.

Retornando a la primera línea de este escrito y la hamaca, me encuentro a más o menos 1000 km de Bogotá, la capital de Colombia, y un tanto más de mi hogar. Llevo 20 días viviendo en una población de pescadores (Aguada de Pablo – Departamento del Atlántico, Colombia) e intento arrancarle algunas verdades a un suelo lleno de arena y cantos rodados, sobre todo quiero saber qué animales hacían parte de las dieta de grupos humanos hace más o menos 5000 años, saber sobre preferencias de consumo y los hábitats que estaban siendo visitados para capturar las presas. Hasta el momento intuyo que eran hábitats de Ciénaga, Bosques de Galería, zonas de Sabana con un clima semi húmedo y una temperatura promedio de 35°C, que hacia el mediodía se eleva a los 40°C.

2

6:15, después de algunas meditaciones y la habitual pereza de las mañanas me dirijo hacia mi ducha, que se compone de dos cubetas llenas de agua y una taza, tengo todo el patio para bañarme y creo que nunca me había sentido tan libre. Después del primer refrescante baño del día me visto, recojo mi equipo y me dirijo a desayunar. Me doy el lujo de desayunar con pescado que no lleva más de un par de horas fuera del agua y su sabor es inigualable, en ningún restaurante de donde vivo he probado mejor pescado. Con la primer comida del día en mi estómago y saliendo de la casa de la familia de Dayro, quien es mi maño derecha y un nativo del pueblo con amplia experiencia en diferentes proyectos arqueológicos en la zona, comienza en verdad la jornada de trabajo. Estamos a más o menos 20 min, lo que serían kilómetro y medio del sitio arqueológico Punta de Pájaro, razón por  la cual estoy tan feliz y tan lejos de casa. No caminamos solos, nos acompañan Luis Fernando, Mauricio, Fabián y Nayith, un grupo de amigos bastante peculiar y el cual me adoptó muy amistosamente a mi llegada. Además de ser buena compañía son excelentes buscando huesos en el cernidor y por ello son las nuevas contrataciones de mi primer equipo de trabajo en campo. No pude haber obtenido mejores amigos y compañeros para un largo día.

3

La mañana transcurre entre vallenatos, risas, fragmentos de cerámica, algunas lascas y abundantes restos de fauna, entre la que identifico de manera preliminar, gran cantidad de peces, dos especies de tortuga, roedores y posiblemente venados. A escasos metros se ve pasar también la jornada de trabajo de los pescadores de la zona, se mueven al ritmo del viento con sus velas hinchadas y con algún botín expresado en unos cuantos kilos de buen pescado. Al verlos navegar hábilmente y poner sus trampas imagino que las personas que habitaron el lugar que excavo seguramente no tenían un día muy diferente, y que los peces al ser un recurso constante serian bastante importantes. Aun con todos los cambios en el entorno, la pérdida del bosque y la contaminación actual,  la vista, la brisa y el alimento debieron ser las condiciones más afables para vivir y para el favorable desarrollo de las relaciones sociales.

Seis horas han transcurrido desde mi despertar, entre algunas divagaciones, observaciones y buena música caribeña, el estómago comienza a rugir como un león. 20 días almorzando exactamente al medio día crean hábito o lo crean. Se hace el break del almuerzo el cual se encuentra caliente ya que Diógenes, el hermano de Dayro, o algunas veces Rafa, integrante del grupo de amigos, lo ha traído en moto hace pocos minutos. Se empiezan a ver algunas nubes en el horizonte amenazando con hacer del final de la tarde una experiencia bastante húmeda, y aunque en días anteriores descansábamos más de una hora en el almuerzo, ahora con el tiempo respirando sobre mi nuca no son más de 20 minutos. Los muchachos no hacen caso de las nubes y siguen mi ritmo ya que se  ha creado más que un vínculo laboral, uno personal, y me ayudan a poder cumplir mi meta.

No me quedan más de 10 días de trabajo, al bajar centímetro tras centímetro el material comienza a escasear, aparecen algunas cuentas de collar que hacen del día más productivo y más particular para los muchachos.

Ellos muchas veces no entendían que el tesoro para mí en esa excavación estaba representado por cada hueso sin importar el tamaño, y no en algún metal precioso. Ante cada hallazgo de un fragmento cerámico con la representación de un animal, un fragmento considerable de caparazón de tortuga o una mandíbula de roedor me deleito escuchando las explicaciones de mi equipo de trabajo, y siento que a pesar de no estar generando miles de empleos o presentando el proyecto ante multitudes, creo conciencia, llego de cierta manera a las personas y las empapo del deseo de buscar una explicación de la eterna relación del hombre con la naturaleza.

4

Exploring Petra’s Diversity

This year’s Day of Archaeology falls during the first half of the field season of the Brown University Petra Archaeological Project (BUPAP). Managed by the Joukowsky Institute for Archaeology and the Ancient World, BUPAP is a multi-disciplinary research project that hopes to understand the development of Petra and its surrounding landscapes diachronically, both through regional survey and excavation at individual sites.

The Petra Area and Wadi Silaysil Survey in action (Photo by Linda Gosner).

Portrayals of Petra have historically focused on the monumental city- images of the Siq, the royal tombs, the Treasury, and the Great Temple imbedded into popular culture through the likes of Indiana Jones and countless other representations. BUPAP looks to build upon this past research and public interest, to contextualize our understanding of Petra’s diversity, and to ask new questions of the city and its surroundings including periods and places that have generally received little academic attention. Our fieldwork is split into four interrelated projects: the Petra Upper Market Area (PUMA) involves excavation, geophysical survey, and architectural studies in the city center; the Petra Area and Wadi Silaysil Survey (PAWS) is an intensive and systematic regional survey focused on the area north of the city; the Bayda Islamic Village (BIV) features excavation and mapping of an Islamic settlement; and the Petra Routes Project (PRP) investigates local and regional communication and travel. These are four diverse and exciting projects which we hope will bring some new ideas to the study of the city.

Our excavation team hard at work.

The diversity of both the site and the project is also represented in our project team. We’re lucky to work with an international group of established scholars, graduate students, and professional architects from the US, Jordan, Malta, Canada, Italy, Germany, Colombia, and Macedonia. We also rely on strong ties to the local community to understand the site in both its ancient and modern context. Besides the obvious academic benefits of such a broad range of contributors, our international team also makes for a lively and enjoyable workday and dig house.

Since Friday is our day off, we don’t have much to report from site today- you can check out posts by our team members Andy Dufton or Allison Mickel to learn more about what our team gets up to during the break. You can also check in at our Facebook page if you’re interested in learning more about the project, or keeping up with our latest finds and updates.